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Corría el año 1983 cuando daba comienzo la primera era del Turbo en la Fórmula 1, motores más pequeños y más potentes permitían a los monoplazas alcanzar hasta los 850CV de potencia en clasificación y unos 650CV en carrera. La FISA terminaba con los coches efecto suelo y los pontones desaparecían de la mayoría de coches para dar paso a diseños más estilizados con grandes alerones y bigoteras. Tan solo Renault, McLaren, Lotus y Arrows los mantenían, mientras que Toleman y Ferrari los reducían de tamaño sin eliminarlos del todo y la escudería del “cavallino” introducía los aletines aerodinámicos de deriva junto al alerón trasero que a la postre copiaron todos los demás. Wiilliams fue el gran perdedor en este campeonato, primero porque la FISA prohibió la participación de su modelo de 6 ruedas y segundo porque se vio lastrado por su motor Cosworth atmosférico que daba alrededor de 100CV menos que el resto. Bernie Eccleston presentaba su Brabham BT52 “punta de flecha”, diseño de Gordon Murray para disputar la temporada con Nelson Piquet como piloto estrella con el que 2 años antes había conseguido el campeonato del mundo.
También fue un año marcado por los fabricantes de ruedas. Pirelli, Michelin y Goodyear, mostrándose los del fabricante francés como los más fiables y rápidos.

Brabham

Brasil

En el desparecido Jacarepagua, se disputaba la primera carrera de la temporada, Un sorprendente Rosberg, a pesar de la desventaja mecánica de su Williams FW08C, consiguió la Pole, pero en carrera no dio la talla perdiendo la primera posición respecto a Nelson Piquet con su Brabham BT52. Una mala parada en boxes relegó al bravo piloto finlandés a posiciones más retrasadas y terminó siendo descalificado. Piquet conseguía la victoria controlando la distancia con Lauda que fue segundo por delante del otro Williams de Jaques Laffite, quien había abandonado su querido Tyrrel para tener un asiento que le brindara alguna oportunidad en las carreras.

EEUU (oeste)

En el circuito urbano de Long Beach la potencia de los motores no era tan importante y la exigencia de la prueba era muy alta. De los 26 coches que iniciaron la carrera solo 13 pudieron terminarla y John Watson, a bordo del McLaren Ford MP4 1C dio una lección magistral de pilotaje pasando de la posición 22 a ganar la carrera, después de que el hombre de la Pole, Patrick Tambay y su Ferrari 126C2B se tocara con el Williams de Rosberg y los dos acabaran fuera de carrera cuando lideraban la prueba. Niki Lauda, con el otro McLaren obtenía la segunda plaza y el Ferrari de René Arnoux fue el tercero en la línea de meta. El Brabham BT52 de Nelson Piquet tuvo que abandonar por problemas mecánicos.

Brabham BT52

Inglaterra. La carrera de los campeones

Hubo una carrera más que no era puntuable para el campeonato. Sería el último año que se disputaría una prueba de esta índole debido a los costes que sufrían los equipos. De hecho, algunos no acudieron. La victoria fue para René Arnoux y su Ferrari, por delante del Tyrrel 011B de Danny Sullivan que debutaba, al igual que lo hacía un nuevo motorista: Honda que daba su potencia al Spirit 201 del sueco Stefan Johansson. Ninguno de los Brabham BT52 acudió a esta carrera.

Francia

Paul Ricard y su brutal recta fue testigo de la victoria sin paliativos del profesor Alain Prost y su Renault RE40 que había sido sustituido al antiguo RE30 en la carrera anterior. El segundo de los coches franceses, pilotado por el americano Eddie Cheever, que compartía la primera línea de parrilla con el francés, solo pudo terminar tercero por detrás del Brabham BT52 de Piquet quien intentó toda la carrera alcanzar al profesor, pero nunca tuvo una oportunidad real de hacerlo.

Brabham

San Marino

Fue gran premio Ferrari 100%. Pole para René Arnoux y victoria para Patrick Tambay, quien consiguió desembarazarse del también italiano Patresse con el Brabham BT52, que después de adelantar al de Ferrari tuvo una salida de pista. Segundo fue Prost con su Renault RE40 y tercero el francés Arnoux con Ferrari, quien cometió un error en las vueltas finales y su trompo permitió al francés acceder al segundo puesto del cajón. Nelson Piquet tuvo que retirar su Brabham BT52 después de romper el turbo de su motor.

Mónaco

Una vez más Mónaco demuestra que no todo es potencia. Alain Prost marcó la Pole pero la lluvia en carrera sacó las dotes del finlandés de Williams y el campeón del mundo el año anterior Keke Rosberg, quien tomando la salida en la quinta plaza se deshizo de todos sus rivales para, a partir de la segunda vuelta, liderar la prueba hasta el final. Laffite, en segunda posición, no pudo terminar la prueba por problemas en la caja de cambios. Circunstancia que aprovechó el brasileño de Brabham para hacerse con el segundo puesto en el podio por delante del francés de Renault, Alain Prost. La elección de neumáticos fue determinante para disputar la prueba. Los atmosféricos elegían ruedas de seco, mientras que los turbo, más cautelosos, escogían los rallados para evitar la lluvia. El problema fue que la lluvia llegó unas vueltas después de dar la salida, lo que permitió que los atmosféricos rodaran mejor que los turbo y hasta que no llegó el agua no se igualó la prueba.

Brabham BT52

Bélgica

Spa Francorchamps volvía a la Fórmula 1 13 años después de su última carrera y lo hacía con un recorrido sensiblemente más corto, aunque todavía largo comparado con otros circuitos. Alain Prost marcó la pole acompañado del Ferrari de Tambay. Andrea de Cesaris y su Alfa Romeo 890T saliendo de la tercera posición de la parrilla se hizo fácilmente con la primera posición y su ventaja aumentaba vuelta a vuelta, parecía que por fin iba a ser la carrera del italiano, cuya mala suerte le había perseguido toda la temporada, pero una parada eterna lo relegó a la sexta plaza. Aún así el bravo piloto remontó hasta el segundo puesto, pero su motor dijo basta y ahí acabaron las aspiraciones de los italianos de Alfa Romeo. Prost ganó seguido de Tambay y Cheever. Nelson Piquet solo pudo conseguir una cuarta plaza después de muchos problemas en su Brabham BT52.

Brabham

EEUU (Este)

El circuito urbano de Detroit fue testigo de la séptima prueba de la temporada. Nuevamente los coches con aspiración tuvieron la oportunidad de aparecer, y vaya si lo hicieron. Arnoux y su Ferrari consiguió la primera posición en la parrilla de salida frente al Brabham BT52 de Piquet que fue segundo. La carrera fue para Michele Alboreto en lo que sería la última victoria, tanto de Tyrrell como de Cosworth en Fórmula 1. Tras una lucha en la primera mitad de la carrera parecía que la victoria iba a terminar en manos del francés residente en San Marino, pero un fallo eléctrico, (sí, eléctrico, los coches llevaban electricidad también en los 80) le hizo abandonar. La victoria parecía caer del lado del “indio”, pero a pocas vueltas de la meta pinchó y solo pudo hacer cuarto. Alboreto venció con su Tyrrel 012 secundado por el Williams de Keke Rosberg y el McLaren de John Watson respectivamente.

Brabham BT52

Canadá

Una vez más Ferrari demostraría que tenía coche para luchar por el campeonato. Rene Arnoux consiguió la Pole y el triunfo final en el Giles Villeneue sin que nadie pudiera disputárselo. Algunos problemas con los gases del escape relegaron a Tambay a la tercera plaza siendo superado por el americano de Renault Eddie Cheever. Nelson Piquet tuvo que aparcar su Brabham BT52 en las escapatorias por problemas en su motor cuando disputaba los primeros puestos.

Brabham BT52

Inglaterra

Nuevas evoluciones tanto de motor como de coches se pudieron ver en el mítico trazado de Silverstone. El nuevo Lotus 94T hacía su debut en pista, el debut de Spirit 201 Honda en una prueba puntuable de F1, la nueva evolución de motor BMW del Brabham BT52 que pasaría a denominarse BT52B y que además invertía los colores de su librea, pero sobre todo el nuevo Ferrari 126C realizado en fibra de carbono. Arnoux consiguió su decimoctava Pole por delante de su compañero Tambay, pero en carrera nuevamente Prost consiguió la victoria seguido del brasileño de Brabham, Piquet, dejando a Tambay el último puesto del cajón.

BT52

Alemania

Nueva primera línea de Ferrari, esta vez con Tambay por delante y nueva victoria de Arnoux por delante de Andrea de Cesaris con su Alfa Romeo, que por fin conseguía un buen resultado en la temporada tercero Patresse con su Brabham BT52B que también se resarcía de una temporada aciaga para él. Prost fue cuarto, afianzándose así en el liderazgo del campeonato que ya era solo cosa de tres. Arnoux, Piquet y el profesor. Piquet abandonó cuando ocupaba la segunda plaza. Su motor dijo basta incendiándose y dejando una buena humareda.

BT52

Austria

Östereichring o el circuito impronunciable fue espectador privilegiado de la undécima prueba del campeonato, viendo como los Ferrari ocupaban nuevamente la primera línea de salida. Otra victoria más para el Renault de Prost por delante del Ferrari de Arnoux, al que adelantó en las vueltas finales debido a un problema en la caja de cambios del coche rojo que le impedía engranar algunas velocidades y seguido del Brabham BT52B de Piquet, quien no pudo aguantar el ritmo de sus predecesores por pequeños problemas en su motor. Los tres gallitos de la categoría peleaban por la victoria, pero cada vez parecía tornarse más de los colores amarillos del de Reanult. Sin embargo, la lucha en el campeonato de constructores parecía más clara para los italianos.

BT52

Holanda

El gran premio de los Países Bajos disputado en el circuito de Zandvoort nuevamente fue circuito talismán para Ferrari, a pesar de que Nelson Piquet y su Brabham BT52B consiguiera la pole. Las nuevas evoluciones de su motor daban sus frutos y parecía volver a la lucha por las victorias, pero mientras iba primero delante de Prost, el francés decidió hacer una maniobra propia de las de su compatriota Grosjean y consiguió sacar al brasileño de la pista, pero su alerón trasero quedó bastante dañado, por lo que también tuvo que abandonar. Esto dejaba al francés de Ferrari, Arnoux, el camino libre para conseguir una nueva victoria y unos valiosos puntos que le acercaban al profesor. Patresse también rompió y el segundo lugar fue para el otro francés de Ferrari, Tambay. Tercero fue Watson en su McLaren Ford. Lauda estrenaba un nuevo motor, un tal TAG Porsche que daría que hablar en tiempos venideros.

Brabham BT52

Italia

En el templo de la velocidad Patresse hace la Pole pero en carrera rompe el turbo de su motor BMW, Prost siente cierta envidia y también rompe, y Piquet que salía cuarto se coloca segundo detrás de su compañero de equipo, al romper el italiano su turbo en la segunda vuelta solo tuvo que mantener a Arnoux a cierta distancia para hacerse con la victoria. El brasileño del equipo de Bernie Eccleston y el francés de Ferrari se volvían a acercar al profesor en el campeonato del mundo. Cheever tercero y Tambay cuarto, este último consiguiendo buenos puntos al equipo para el campeonato de marcas.

Europa

Nuevamente en Inglaterra. A Brands Hatch llegó el gran circo para disputar la penúltima prueba del mundial con 3 pilotos en disposición de poder conseguir el triunfo final. Prost, Piquet y con menos posibilidades venía Arnoux. La noticia fue la Pole del piloto de Lotus 94T Elio de Angelis por delante del italiano de Brabham, Ricardo Patresse, quienes al poco de iniciar la marcha se tocaron, permitiendo el paso del otro Brabham BT52B de Piquet quien impuso su ley hasta el final de la prueba seguido de cerca por el Renault de Alain Prost. Elio de Angelis rompió la bomba del aceite de su coche y tuvo que abandonar, Mejor suerte corrió Patresse quien acabó en séptima posición. Tercero fue un jovencísimo Nigel Mansell con el otro Lotus. René Arnoux con muchos problemas terminó en la novena posición perdiendo todas las opciones al campeonato y Tambay tuvo que abandonar al sufrir una salida de pista que terminó en accidente.

Brabham BT52

Suráfrica

Tan solo 4 puntos separaban de Piquet a Prost para conseguir el campeonato. En las dos últimas carreras el Brabham BT52B mostraba más poderío que los Renault, pero Prost no lo tenía muy difícil para hacerse con la victoria, con solo quedar segundo o terminar por delante del brasileño conseguiría el campeonato. Pero un problema en el turbo de su Renault lo dejó en la cuneta dejando a Piquet con la dificultad de un cuarto puesto para conseguir el triunfo final. El de Brabham fue cauto y acabó en tercera posición contemplando cómo su compañero de equipo Patresse ganaba la carrera por delante del itaiano de Alfa Romeo Andrea de Cesaris. Ferrari nuevamente decepcionaba en carrera con el abandono de sus dos pilotos, pero aún así conseguía el entorchado en el mundial de constructores.

Brabham

Brabham BT52 1983 Nelson Piquet More Than Slot

¿Cómo empezar a escribir una entrada sobre mi coche favorito de Formula 1 de toda la historia? ¿El coche que me hizo enamorarme de la Fórmula 1? Pues sí, lo que debería ser una gozada para mí porque ese COCHE, con mayúsculas, que me enamoró de pre adolescente y que por fin consigo en Slot, mi hobby favorito, además realizado en resina por un fabricante que promete mucha calidad y que, por cierto, la cobra bien cobrada y que me iba a hacer realmente feliz, lo fue hasta que abrí la fantásticamente diseñada caja para encontrarme todo lo contrario a lo que yo había soñado.

Nelson Piquet

El Brabham BT52 que te encuentras dentro de la caja no es ni de lejos una reproducción digna de tan soberbio coche. Más bien es inversamente proporcional al modelo designado. Y 199 euros del ala, que menos mal que yo no los he pagado.

Nelson Piquet

Y es que este modelo realizado en resina está mucho más cerca de aquellos Team Slot de la primera época que de las resinas actuales como las que realiza Hobbyclassic, Le Mans Miniatures, etc… por un precio sensiblemente inferior. Sacarlo de la caja para realizar las fotos ha sido además toda una odisea.

Nelson Piquet

Las cotas del coche y la apariencia externa son buenas. El Brabham “punta de flecha” está perfectamente definido y bien realizado… apenas. Bueno, apenas se nota que le falta detalle, algo tan básico como los espejos retrovisores. Sí, esos por los que el piloto mira para determinar lo que está ocurriendo detrás y obrar en consecuencia. 199 euros.

Formula 1 83

Pero es que esto no es todo, mi querido Nelson Piquet, maneja un volante que debe ser Bluetooth, puesto que no se ancla de ninguna de las maneras a la parte delantera del habitáculo. No tiene la barra de dirección. Y son 199 euros.

Formula 1 83

No contentos con eso si observamos detenidamente la trasera del coche podemos ver cómo el motor que monta esta reproducción anda muy lejos de la que montaba el modelo real. Señores, que son 199 euros.

F1 1983

Otra cosa inconcebible en las alturas que estamos es la finalización de las tapas de los depósitos o hendiduras tiznadas de negro. Sin tener en cuenta la pieza negra con agujeros que han situado junto a uno de ellos. ¿199 euros? Es broma, ¿no?

F1 1983

Y un poquito más atrás podemos ver las tomas de aire en la parte superior de la carrocería junto a la rueda trasera que el acabado es igual que el de las tapas de los depósitos. Sí, eso he dicho, 199 euros y no es ninguna broma.

Formula 1 83

La tampografía está muy bien definida, los logotipos de los patrocinadores se ven muy claros y sin transparencias, bien terminados…aparentemente, porque en cuanto te acercas un poco a ella, deja tanto que desear que no cumple ni con los mínimos. A las fotos me remito. Además, el azul del Brabham no se parece ni de lejos al del modelo real, mucho más oscuro. Lo que sí es cierto es que el brillo del que han dotado al monoplaza le sienta de maravilla. Y que las parrillas laterales destacadas con el dorsal del coche son una belleza.

Nelson Piquet

F1 1983

Sin embargo, si nos asomamos al frontal y observamos detenidamente la bigotera hay que decir que está a un nivel muy alto y queda genial. Al igual que ocurre con el alerón trasero, también realizado con mimo.

BT52

Formula 1 83

F1 1983

Lo mismo ocurre con el casco del piloto brasileño, sin duda, en mi opinión, lo mejor de la reproducción. El nivel de detalle es enorme y la terminación es un espectáculo para deleitar la vista.

F1 1983

Otros elementos destacables de la reproducción son las llantas y los neumáticos, que también alcanzan un nivel de detalle muy alto y dotan al vehículo de la merecida dosis de espectacularidad.

F1 1983

F1 1983

La última vuelta

No me queda mucho que decir de este Brabham BT52. Una verdadera lástima. Era una oportunidad de rememorar una parte de la historia de la Fórmula 1 olvidada por la mayoría de fabricantes. Tal vez, me queda la esperanza de que algún fabricante lance un Brabham BT52B con los aletines laterales bien realizado. Pedir 199 euros por esta reproducción es, en mi modesta opinión una apuesta excesiva por el fanatismo de los aficionados. Sinceramente no los vale, en ningún caso.
Brabham BT52

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