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Alfa Romeo 158 Alfetta F1 Cartrix

domingo, 09 febrero 2014
Escrito por: waskalas

Lo nuevo de Cartrix es el Alfa Romeo Alfetta 158 F1 que llevó a Fangio a conseguir su primera victoria en el campeonato del mundo de  Fórmula 1 allá por el año 1950 en Mónaco. No fue su primera victoria en la categoría reina, anteriormente ya había subido a lo más alto del podio, pero  ninguna de ellas estaban encuadradas en el marco del campeonato del mundo, básicamente porque dicho campeonato no existía. Fangio era un piloto con bastante renombre por aquel entonces, ya que su carrera profesional se había desarrollado en carreras de cierto renombre desde 1938.

Hablar de Fangio es quizás hablar del mayor piloto de la historia, muy por delante de nombres tan ilustres como Stirling Moss,  Ayrton Senna o Michael Schumacher. Es cierto que eran otros tiempos y que la profesionalidad, preparación y especialización de los pilotos más contemporáneos  es diferente. Hoy en día es casi imposible poder ver a un mismo piloto en diferentes especialidades automovilísitcas a nivel mundial, pero no cabe duda que conseguir victorias en todas las carreras grandes de la época es algo que está al alcance de muy pocos. Máxime cuando el pilotaje era casi mera artesanía, cambios manuales, acelerador, freno y ninguna ayuda extra. La información más completa de la vida y obra de Juan Manuel Fangio en internet la he encontrado en la página web http://www.museofangio.com accesible a cualquiera, por lo que no tiene sentido hacer aquí un resumen de su biografía.

Una de las afirmaciones que se dicen es la de que los pilotos de entonces no tendrían mucho futuro en el automovilismo tal y como lo conocemos actualmente, lo que al parecer cuesta preguntarse es qué  ocurriría si los pilotos actuales tuvieran que competir en las condiciones y coches de aquella época. No me imagino a un Sebastian Vettel montado en un Alfa Romeo 12c-36 D derrapando con las ruedas delanteras para tomar una curva llena de arenilla a toda velocidad tal y como lo hacía el gran Tazio Nuvolari y sin embargo, imaginarse a Mike Hawthorn subido en un RB9 lloriqueando  de que la rueda delantera derecha tiene graining es algo que no concibo.

Lo que sí es cierto es que en el tema de la seguridad se ha avanzado tanto que las desgracias, tan frecuentes en aquella época ha dado paso a los “solo sustos” y esto es algo de agradecer, aunque también es cierto que a veces convierten un deporte que entraña cierto riesgo en una carrera de triciclos de niño de 3 años. Es como si a los montañistas les empezaran a subir a las cumbres en ascensor o si a los cliclistas les pusieran ruedines antes de bajar las montañas o en las llegadas a la meta.

Alfa Romeo Alfetta 158 Cartrix.

Cuando ves el coche, la primera impresión que te llevas es que el fabricante alicantino ha dado un paso más en su afán de mejora de los vehículos que fabrica. Sorprendentemente este nuevo modelo de Diego Ripoll cierra exquisitamente la corrocería con el chasis y los detalles de los acabados están francamente bien. Salvo por un pequeño gran detalle. El Alfa 158 de Cartrix parece en realidad un Alfa 159.

Que sí, que sí, que eran coches muy similares, esa es la realidad, pero eran solo similares, por eso digo parece (“que no diré que todas las mujeres son unas putas… aunque lo piense” que diría Manquiña). Pero llama la atención el doble escape, inexistente en el modelo de 1950 al igual que las branquias inferiores, mayores en el modelo que pretende representar.

Ciertamente, el alicantino, audaz como ninguno…, lanzará al mercado el Alfa 159 aprovechando el molde, que es el mismo. Por lo que el agradecer o reprochar los errores en este coche quedarán en la exigencia de cada coleccionista. En mi caso, ni lo uno ni lo otro, pero lo que sí es cierto es que este modelo, como muchos otros de la marca, solo ven la luz gracias a Diego Ripoll y eso, también es de agradecer (55 euros cuesta dar las gracias…)

De lo que no cabe duda es que el coche, griego o romano, le ha salido redondo. Bonito es por los cuatro costados, la línea sencilla del modelo se vuelve deliciosa por las curvas que Cartrix ha conseguido reproducir, las cuales son las que a mi juicio llenaban de personalidad a este coche.

Si hacemos una vista cenital del modelo se aprecian incluso mejor, desde el frontal hasta la trasera acabada en punta. Solamente en el Gordini del mismo fabricante había observado esta delicadeza.

El frontal es excelente destacando la parrilla semicubierta que le daba al coche real el aire racing del que adolecían otros modelos de la época.

La curvatura de la zaga acabada en un único punto es sencilla pero elegante, muy Alfa Romeo y Cartrix ha sabido reproducir dicha sencillez, sin quitarle el encanto que en otros modelos sí le ha podido ocurrir.

Pero si hay algo que destacaría en este modelo es al piloto. Ese punto de madurez que pedíamos los aficionados a las reproducciones del fabricante alicantino parece que están dando sus frutos, Fangio aparece remangado,  con el casco detallado y un aire que solo había encontrado en Jose Froilan Gonzalez tan bien reproducido por Superslot en el Ferrari 375.

Las llantas son las típicas de Cartrix, pero el valor lo encontramos en la reproducción de los tambores de freno, que muestran ese esfuerzo en mejorar el detalle de la reproducción.

Del cockpit es destacable la delicadeza con la que está realizado el volante, lástima de relojes, quizás un poco modernos para la época.

Ultima vuelta

Que Cartrix nos ofrezca un molde nuevo es una buena noticia. No tan buena es que sea en edición limitada para un foro en vez de la edición en conserva que nos gusta a todos. Y es que últimamente parece ser costumbre que el alicantino de cancha primero (masterforos digit) a los coleccionistas más adictos a la serie limitada (entre los que me encuentro, desafortunadamente), que al resto de la plebe (de entre los que me considero… afortunadamente). Algo en lo que, en mi modesta opinión, debería, al menos dedicarle una reflexión.

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1 Comentario

  1. Waskalas

    Muy chulo

    Responder

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