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La historia de audi en los rallys de los 80 es sobradamente conocida por la mayoría de los aficionados. Al inicio de los 80 Audi presenta una evolución tecnológica que revolucionaría el mundo de la competición. La tracción integral.

Sus principales competidores desecharon dicha evolución por considerar que era un sobrepeso para los coches, que los ralentizaba. Cuando en 1981, el Quattro consiguió tres victorias, la historia de Audi en los rallyes comenzaba a escribirse en letras de oro. En 1982 Audi se proclama campeón de marcas. Ese año, una de sus pilotos, la francesa Michelle Mouton, consiguió el mejor resultado de una mujer en la historia de los rallyes, la segunda plaza, por detrás del alemán de Opel Walter Röhrl.

1983 también fue un buen año para Audi, que consiguió a manos de Hannu Mikola el cmpeonato de conductores y el subcampeonato de marcas. Pero el mejor año de la marca de los aros en el mundial de rallyes fue 1984. Con Stig Blomqvist a la cabeza consiguió el mundial de conductores y constructores. Posteriormente Audi ha cosechado importantes victorias en otras carreras como Pikes Peak, donde consiguió el triunfo 3 años seguidos, etc…

En mi opinión no se puede escribir un artículo sobre este coche y dejar en segundo plano a un personaje del mundo del motor que es un símbolo, no solo por su pilotaje y buen hacer, si no por las dificultades que sufrió por el simple hecho de ser mujer

Michelle Mouton nació en Grasse, ciudad francesa archiconocida por la fabricación de perfumes. Hija de un gran aficionado a los rallyes cursó primero de derecho, destacando como gran estudiante. Trabajó en un hospital para minusválidos. Después se dedicó a trabajar para una empresa aseguradora, de la cual, su padre era el propietario, pero lo que realmente le gustaba era el motor.

Esta joven francesa dejó el olor de los perfumes de su ciudad natal por el olor a gasolina de los motores de competición. Convirtiéndose en copiloto muy joven, pronto se aburriría y cambió de asiento ayudada por su padre, el cual le obsequió con un Alpine A110 1600, con el que fue campeona de su país en 1974 y 75.

En el 76 consiguió el trofeo de damas del Rally de Montecarlo. En el 77 ganó su primera prueba del europeo de rallys, el Rally RACE. Después pasó a Fiat hasta por fin recalar en Audi. En 1980, la marca alemana trató de fichar al alemán Walter Röhrl para conducir su flamante Quattro, pero este declinó la oferta para fichar por Mercedes, quien al final le dejó sin volante al retirarse del programa de rallyes. Audi decidió arriesgar fichando en su lugar a Mouton. Todo el mundo pensó que era una maniobra mediática de Audi, pero la francesa pronto les sacó de su error

Dentro del seno de Audi existían dudas, pero Walter Treser, director de la marca, confió en la francesa. Algo que marca el fuerte carácter de Michelle Mouton fue que en esa negociación aceptó la oferta después de que Tresser le jurara que la habían contratado por ser un buen piloto y no por ser mujer.

Junto a Hannu Mikola, Moutón aprendió muchísimo. Se dice que la primera vez que Mouton corrió en un rally con un Audi Quattro, el Rally de Finlandia, lo hizo sobre nieve y sin notas. Muchas veces, en plena carrera, Mikkola recibía llamadas por radio de la joven piloto pidiéndole consejo, el cual, siendo de los pocos que vieron las posibilidades de la francesa, la ayudó tanto en preparar los coches como dándole consejos de conducción. El finlandes todavía recuerda cuando Mouton le decía por radio “Hannu, Hannu, se desliza a la izquierda, o a la derecha”, esperando una respuesta para solucionar el problema, pero Mikkola también aclara que “pese a todo, ella era la encargada de pilotarlo, y lo hacía de un modo fantástico”.

Lo que no cabe duda es de que en un mundo completamente machista, una mujer como Michelle Mouton llegase donde había llegado. Comentarios como los de Röhrl: “incluso un mono amaestrado podría conducir el Quattro” o los de Vatanen “mejor estrellarse que ser batido por una mujer” ciertamente no la ayudaban. Pero siempre demostró un fuerte carácter que la hizo ser la mujer más rápida de la historia de los rallyes.

Audi Quattro Rally Costa de Martil 1982

Fly Car Model nos obsequia esta vez con la reproducción del coche con el que la francesa Michelle Mouton disputó el Rally de Costa de Marfil en 1982, penúltima, controvertida y muy polémica prueba del mundial. El coche es el número 2 de una colección de vehículos que Fly ofrece a sus clientes en un formato especial con caja de cartón muy bien presentada con fotografías tanto de la campeona francesa y del coche en cuestión.

La reproducción de Fly es una más a la que nos tiene acostumbrados. Hay que decir que el coche no corresponde al modelo real con el que Michelle Mouton disputó el rally de Costa de Marfil de 1982., ya que es un Audi Quattro A2, y no A1, como el coche real.

Pero una vez compruebas exquisito cuidado que ha puesto la marca madrileña en la reproducción, se olvida, en parte, dicho detalle.

El frontal es una auténtica delicia. La defensa del coche está muy bien realizada, el conjunto de faros que la acompañan merecen una mención distintiva. Los faros en la parte posterior del capó delante del cristal delantero son otra pequeña maravilla que nos ofrece el fabricante.

La trasera de este Audi no desmerece el resto de la reproducción. Tan solo comentar el debe, muy común, por parte de muchos fabricantes, de decorar el interior de las tulipas de los faros traseros con los mismos colores de la decoración que lleva el coche, lo cual produce, como es el caso, que los intermitentes y faros adquieran el color rojo del coche y se camuflen con el resto de la decoración, perdiendo así el realismo del coche real.

La línea del coche es punto y aparte. Con las ventanas semiabiertas los tiradores de las puertas están decorados, las tomas de aire laterales son exquisitas. El tampografiado de los logos de la marca tabaquera es, por fin, algo que todos los aficionados vamos a agradecer, sobre todo, los que mostramos gran torpeza en la colocación de calcas.

El interior sigue la línea de los coches de la marca madrileña. Muy detallado y bien decorado, tanto los pilotos como el salpicadero , cinturones, etc…

Las llantas rinden a igual nivel que el resto del coche.

Para finalizar decir que el coche es una preciosidad se mire por donde se mire y que la reproducción de este coche conducido por una gran piloto es un acierto para el fabricante y un imprescindible en las colecciones de los aficionados.

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