La cuarta prueba del campeonato de Rallyes de 1995 llegaba a Córcega para la disputa de su famoso Tour De Corse. Ford parecía el favorito para hacerse con la victoria y casi lo consiguió, pero un infortunio hizo que Bruno Thiry y Stéphane Prévot, que dominaron la prueba durante los primeros 20 tramos, negara la primera victoria al belga en el mundial, en favor del Toyota Celica GTFour ST205 pilotado por Didier Auriol y Denis Giraudet. Triunfo que por cierto quedó en nada cuando unas carreras más tarde Toyota fue sancionado con la pérdida de todos los puntos y dos años fuera de la competición por irregularidades en el Turbo de sus coches.

El trigésimo noveno rally de las 10.000 curvas, el famoso Tour de Corse dio comienzo un miércoles 3 e mayo de 1995, acabando el 5 de mayo, y se disputó organizado en tres etapas: la primera recorrió las carreteras entre Ajaccio y Bastia divididas en 8 tramos especiales (154,35km); la segunda lo hizo entre las localidades de Bastia y Calvi, distribuidas en 6 tramos (149,20 km) y el viernes 5 de mayo se volvió desde Calvi a Ajaccio a través de 8 tramos cronometrados (186,52 km). De los 89 coches que tomaron la salida solo 44 consiguieron volver a Ajaccio, algo que demostraba la dificultad de la prueba, a pesar de ser un rally sobre asfalto.

En el primer tramo François Delecour y Catherine François y su Ford Escort RS Cosworth tomaron la delantera como era previsible, pero un más que combativo Bruno Thiry, sobre la misma montura, supo superarle en el siguiente tramo y cogió el liderato. Los Subaru de Sainz, McRae y Liatti no iban del todo bien y peleaban contra los Toyota Celica GTFour de Kankkunen y Schwarz y el Renault Clio Maxi de Jean Ragnotti. Delecour y Auriol estaban un pasito más arriba tratando de dar caza al belga. La jornada del día acabo con Thiry en primera posición, seguido de Delecour y de Auriol pisándole los talones. Detrás venía el resto de gallitos con Aghini en un Mitsubishi Lancer EVOIII por delante del Subaru Impreza 555 de Sainz.

Después de la etapa Bruno Thiry no terminaba de creerse lo bien que estaba corriendo: «Ahora mismo es un poco loco«, dijo. «La primera vez para mí. Ahora mismo me cuesta, pero tengo que mantener la presión y dar lo mejor de mí.» Liderar era una novedad para el belga y mantener ese liderato le llevaba a mostrarse cada vez más sonriente, aunque muy prudente en sus declaraciones.


La jornada del jueves empezó como la primera, Thiry manejaba el rally con gran destreza y su Ford Escort RS Cosworth iba como la seda, detrás, cerca del belga, Delecour y Auriol seguían con su lucha particular, los mejores tiempos en los tramos se los iban repartiendo entre los tres, aunque los Subaru iban mejorando y Liatti conseguía el scratch en el 12. Sainz mejoraba posiciones y conseguía un cuarto puesto al final del día. El contrapunto era para el escocés, que no conseguía subir su coche más allá de la séptima posición. Schwarz rompió el alternador de su Toyota Celica GTFour en el 10 y se tenía que retirar.

Thiry, que había redoblado su esfuerzo, detuvo los relojes antes que nadie al final del día, dejando a 35 segundos a su más inmediato perseguidor. Al llegar a Calvi se mostraba prudente, aunque se le podía ver muy contento: «Ahora me siento muy confiado«, dijo. «Pero aún así no podemos olvidar a Didier [Auriol]. Ha luchado muy fuerte estos dos últimos días. Veremos mañana…«

El último día iba a ser el juez que dirimiría el resultado final del rally y como no existe la justicia, se llevó por delante al Ford Escort RS Cosworth de Bruno Thiry a falta de dos tramos. En un repostaje, a las afueras de Albitreccia, una tuerca, que sujetaba el buje delantero del lado del conductor se soltó del Escort de Thiry. El belga estaba debajo del coche tratando de extraer el eje de transmisión para solucionar el problema, pero sin tuerca no había nada que hacer. Lo peor era que que los mecánicos del equipo estaban presentes, pero por normativa, no podían ayudar a arreglar el coche y aunque tenían los recambios, la famosa tuerca, no podían dársela. Normativa que todos los equipos habían criticado desde que se implantó al principio de temporada. El equipo no podía tocar el coche ni ofrecer ayuda.

Horas después, cuando Thiry debería estar celebrando su triunfo en el mejor momento de su carrera hasta la fecha, se enfrentó a los medios. «Simplemente no era posible repararlo», dijo, con el rostro aún marcado por la incredulidad. «Los mecánicos estaban ahí. Podrían haberlo hecho en 10 minutos.«

Tras la desgracia, Auriol se aupaba a la primera posición y la aseguraba hasta el final del Rally. Sería el sexto Tour de Corse para el francés, que superaba a su compatriota Bernar Darniche en número de triunfos en este rally. El de Toyota se mostraba comprensivo con el belga, pero no podía esconder su alegría al convertirse en el piloto con mejor palmarés en el tour de Corse: «Este no es un rally fácil», comentó, «y Bruno debería ser el protagonista, pero esto es la vida y a veces, los rallys son así. También he perdido carreras así antes. Es la vida.«

Delecour alcanzó el segundo puesto y Aghini en una tercera jornada memorable pudo aupar a su Lancer EVOIII a la tercera posición. Cuarto fue el español Carlos Sainz, que se mantendría como líder del mundial en ese momento y Liatti debería haber llegado quinto, pero nuestro querido David Richards, sí ese David Richards, decidió que a mitad de temporada debía dar el máximo de puntos a Colin McRae y Derek Ringer, por lo que pensó que era mejor intercambiar las posiciones de Liatti y el escocés. Así pues, McRae ocupó la quinta plaza. Imagino que con Sainz no se atrevió a obligarle a dejar pasar al británico, pero pronto sabríamos de qué palo iba este sujeto.


Toyota Celica GTFour ST205 Tour de Corse 1995 Superslot
Superslot ha entrado apostando fuerte con su primera referencia de este molde nuevo. Molde que corresponde al Toyota Celica GTFour ST205 pilotado por Didier Auriol y Denis Giraudet que ocupó la primera posición en el Rally Tour de Corse de 1995 y que supuso para el francés su sexto triunfo en el rally corso, liderando el palmarés de victorias en dicha prueba, hasta entonces, en manos del también francés Bernard Darniche.

El aspecto general del coche es muy bueno, la reproducción es bastante similar al coche real. Destacar que mi unidad ha venido bastante sucia, cosa que no me había pasado con esta marca. Lástima que lo haya visto después de revelar las fotos.

Dejando de lado esta eventualidad de fácil solución, el coche, hay que decir, que está en la línea de los Superslot actuales, buenos acabados sobre una reproducción bastante notable y a un precio, no sé si justo, pero sí más asequible que otros modelos de otros fabricantes que son más promesas que hechos.

Y aunque este Toyota Celica GTFour ST205 tenga verde en su frontal, no es óbice para que la reproducción tenga un componente más que vistoso, sin rayar en la lujuria, pero muy gratificante. Por ponerle una pega, esos intermitentes, obra de Pedro el pintor, no congracian con el resto del paquete, que los mira con cierto desdén


Y si mirar el coche por delante nos ha hecho medianamente felices, disfrutarlo desde su zaga es también un argumento más para subirle la nota. Los faros son una delicia, quizás ese tubo de escape parezca más una tubería que un tubo, aun así, deja buen sabor de boca


Y si el frontal y la zaga son vistosos, las llantas son excelsas. Se han fabricado llantas de 6 brazos en slot, pero las que monta este Toyota Celica GTFour ST205 de Superslot son “bocatto di cardinale”

Por fuera el coche se justifica bastante, pero por dentro queda un poco triste y desangelado. Poca o ninguna decoración interior y pilotos que están pidiendo una actualización, se les ve muy “viejunos”.



Sin embargo, posee algunos detalles que le dan cierta gracia, el alerón y el capó pueden presumir de cierto grado de detalle, eso sí, sin alardes


Por debajo, el coche nos enseña sus interioridades con cierto pudor. Un Superslot de los de toda la vida, que con imán dice aquí estoy, pero que si se lo quitas es el que eliges último para tu equipo. Destacar la transmisión 4×4 a las ruedas delanteras por gomas. Curioso que la fabricación del coche ya no es en China, si no en Vietnam.

La última vuelta
Quizás sea el Toyota Celica menos agraciado, al menos en mi opinión. Nunca fue un coche que despertara entre los aficionados los mismos deseos que sus anteriores versiones y quizás por ello las versiones de Ninco o de nuestro Scalextric nunca despegaron como debieran. En cualquier caso, Superslot ha hecho un buen trabajo con esta reproducción y estoy contento con mi compra.

0 comentarios