Gus Greensmith y Jonas Andersson repitieron victoria, por segunda vez consecutiva, en WRC2 en el Safari Rally de Kenya en 2025. Su Škoda Fabia RS R2 se comportó perfectamente durante toda la carrera y aunque estuvo peleando de principio a fin con el Toyota Yaris GR Rally2 de los españoles Jan Soláns y Rodrigo Sanjuán, consiguió la victoria y el sexto puesto en la general. El tercer puesto en WRC2 fue para el paraguayo Fabrizio “Fau” Zaldívar, junto al italiano Marcelo Der Ohannesian, en otro de los Škoda Fabia RS Rally.


72 primaveras después de su inauguración el Safari rally de Kenya mantiene cierto rigor respecto a su filosofía. Sigue siendo uno de los rallyes más difíciles del mundial, aunque lejos de aquellas aventuras casi épicas de sus inicios. Del 20 al 23 de marzo de 2025 se disputó el rally y una vez más, la climatología fue protagonista en la carrera. Se pasaba de terreno duro a lodos y barros en las mismas etapas, con lo que había veces que los coches podían ir muy rápido en largas rectas a tener que reducir la velocidad considerablemente para no derrapar incontroladamente en el barro. Nada nuevo bajo el sol. El Snorkel, por tanto, se hace imprescindible, los bajos se refuerzan bastante y las suspensiones son más altas que de costumbre.

Durante los 383,10 kilómetros de etapas entre los enormes charcos y los pozos de barro, los pilotos también tenían que evitar rocas como melones situadas en medio de las trazadas, lo que causaba numerosos pinchazos. Los fesh-fesh (o fech-fech) atrapaban a los coches hundiéndolos en sus arenas, haciéndoles perder toda la tracción. Más de uno terminó atrapado y no pudo reanudar la marcha sin ayuda.

Greensmith y Andersson optaron por ser conservadores en los primeros tramos y apretaron hasta ser segundos en la etapa del Viernes El británico declaraba que «Un problema sin resolver me ha dificultado encontrar mi ritmo hoy, pero estamos a solo diez segundos del liderato con otro día enorme por delante mañana». Oliver Solberg y Elliott Edmondson conseguían liderar el WRC2 al volante de su Toyota GR Yaris R2. Jan Soláns y Rodrigo Sanjuán se situaban justo detrás de nuestros protagonistas a 11,8 segundos.

Por la noche, la lluvia hizo acto de presencia, llenando de lodo todos los tramos del sábado, lo que complicaba el pilotaje. Solberg enterró su coche en un fesh-fesh y no pudo sacarlo, por lo que perdió el liderato. Soláns seguía en la chepa de Greensmith y los polacos Kajetan Kajetanowicz y Maciej Szczepaniak conseguían colocar su Toyota GR Yaris WR2 entre ambos al finalizar la etapa. Un pinchazo en el tramo 13 obligó a nuestros protagonistas a abandonar la primera posición en favor de los españoles Soláns y Sanjuán, que lograron mantener el liderato al terminar la tercera etapa.

El domingo, nuestros protagonistas consiguieron recuperar el primer puesto, aventajando a los españoles en casi 6 segundos en una remontada espectacular. Soláns no se iba a rendir, pero un error provocó que su Yaris volcara a 3 km del final de la especial, a pesar de estar dos minutos parado pudo continuar, eso sí, sin parabrisas. El español consiguió acabar la siguiente especial y llegar a la asistencia para reparar el coche, de todas formas, perdió toda posibilidad de alcanzar al del Škoda. Al terminar el rally Greensmith comentaba: «Ganar dos años seguidos es una gran sensación» y añadió «Es, con diferencia, el Safari más duro que he hecho, ¡definitivamente necesito dormir esta noche! El coche ha estado fuerte, tenía que serlo.»


Únicamente diez coches del WRC2 llegaron a la meta, de ellos 6 fueron Škoda. Greensmith y Andersson, Soláns y Sanjuán fueron segundos y Zaldivar/Der Ohannesian completaron el pódium. La pareja polaca Daniel Chwist y Kamil llegaron cuartos seguidos de los locales Jeremiah Wahome y Víctor Okundi y los españoles Miguel Díaz-Aboitizy Miquel Ibáñez Sotos fueron sextos. El rally fue ganado por Elfyn Evans y Scott Martin al volante del Toyota GR Yaris Rally1


Škoda Fabia RS R2 Safari Rally de Kenya 2025 Scalextric
Siguiendo la moda de que varias marcas comercialicen los mismos modelos, Scalextric y Scaleauto no podían ser menos. El Škoda Fabia RS R2 es la prueba de ello. Pero hoy me centraré únicamente en el modelo de Scalextric, cuya reproducción corresponde a la que participó en el Safari Rally de Kenya de 2025 al volante del británico Gus Greensmith junto con el sueco Jonas Andersson, que me recuerda más al modelo original, al menos en cotas. Y es que Scalextric está comercializando varios modelos interesantes del rally actual, como el Toyota Yaris R1 (SCX y Avant Slot), el Ford Puma R1 (SCX y Superslot) o este Škoda Fabia RS R2. A ver si se anima alguno y nos dan el Citroën C3 R5 y el Lancia Ypsilon R2 HF Integrale (imagino que cuando toque, los harán a pares).

Pero vamos al cochecito en sí. Grandes luces y grandes sombras caracterizan a esta reproducción, tanto en el exterior como en el interior. Y no es que el coche no tenga una presencia imponente. Es cuando quitamos la generalidad y nos adentramos en el detalles cuando los errores se hacen notar. Pero no nos equivoquemos, los errores no son de concepto, sino de ejecución. Con ver la tampografía en uno de los laterales del coche es suficiente. Y no, no veis doble, es que el tampón falló… o como diría el ministro, la culpa fue del operario.

Sin embargo, todo lo demás se muestra con cierta elegancia, los tiradores, los retrovisores, el alerón trasero (un pelín torcido) o el Snorkel, que es una pena que no sea hueco, aunque está muy bien integrado. Mención especial a la defensa delantera que sí es excepcional.





El frontal deja muy buenas sensaciones. El capó se redondea con los cierres, las tomas de aire y un logo muy bien realizado. Los faros no desentonan y Scalextric ha encontrado la manera de integrarlos sin que se vean raros.


Igualmente, la zaga también pinta en oros, tampografía sobresaliente y buenos faros. Tan solo se echan en falta el logotipo de Škoda y los cierres, parece que el presupuesto solo llegó para los cierres delanteros.


Las llantas sí que son de notable alto. Muy detalladas y tampografiadas, el tema de la tornillería está muy bien resuelto. A mi entender le sobra el barniz brillo, pero, eso va en gustos.


El interior, como siempre, es esa zona oscura que se modela pero no se decora, la verdad es que no entiendo por qué. Es todo muy triste. No salvo ni a los pilotos, aunque por decir algo positivo, Scalextric ha acertado con el color de los cascos.






Los bajos dejan ver la tracción a las cuatro ruedas a través de gomas. Por lo demás, el chasis no aporta nada nuevo al desarrollo dinámico de los coches del fabricante español, cada vez más lejos de la competición.

La última vuelta.
Los modelos de Scalextric han evolucionado en los últimos años y creo que se puede decir que estéticamente han mejorado algo, dinámicamente han involucionado desde que los cacahuetes sustituyeron a los motores RX, que sin ser lo más puntero del mundo, con un poco de cariño convertían a los coches en motivo de verdadera diversión. Scalextric nos debería tomar más en serio y mejorar sus estándares de calidad. Esa mejora en la estética debería subir un puntito en los controles de calidad, así esos marcos no muy bien perfilados, los errores de tampografía, etc. harían que los coches fueran mucho mejores.

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